Cuidados en el pueblo: la lección de Mamás en Acción

Imagina una habitación de hospital a las tres de la mañana. Una cama pequeña, una máquina que pita cada tanto, y un niño que se despierta y no ve a nadie conocido al lado. No tiene familia cerca, o la que tiene no puede estar. En 2013, una mujer de Valencia, Majo Gimeno, vio esa escena y no miró para otro lado. Empezó con veinte voluntarias. Hoy son más de 3.000 personas en toda España.
Esto no va de un hospital. Va de tu pueblo. Porque detrás de esas 3.000 personas hay una forma de organizarse que un municipio pequeño y envejecido de Tierra de Campos podría copiar casi tal cual. No hablamos de sentimientos, hablamos de fontanería: cómo se reparten los turnos, quién avisa a quién, cuánto se le pide a cada uno. Aquí viene lo importante: el cuidado también es una cuestión de logística. Y la logística se aprende.
Qué es Mamás en Acción y por qué funciona
Mamás en Acción es una ONG que acompaña a menores hospitalizados que no tienen a nadie que se siente a su lado. Nació en Valencia y ha llegado a más de 55 hospitales en 13 ciudades: Valencia, Madrid, Murcia, Barcelona, Canarias, Andalucía, Baleares, Aragón, País Vasco y, desde abril de 2026, Navarra. Está acreditada por la Fundación Lealtad con el sello «Dona con Confianza», que en cristiano quiere decir que sus cuentas y su gestión pasan un examen de transparencia. Puedes verlo en su web y en la ficha de la Fundación Lealtad.
Y ojo con una cosa importante: Mamás en Acción no está en Castilla y León. Ninguna fuente la sitúa aquí. Así que no te la vendo como un servicio de la comarca. Te la traigo como modelo, como plantilla, como algo que mirar de reojo y decir «esto lo podemos hacer nosotros a nuestra manera».
Lo que hace que funcione no es la buena voluntad —esa la tiene todo el mundo—, es cómo está montado por dentro. Tres piezas.
Primero, compromiso mínimo, no máximo. A un voluntario no se le pide horario fijo ni dedicación semanal. Se le pide acompañar a un menor al menos una vez cada tres meses. Ni más. Eso cambia todo: en lugar de espantar a la gente pidiéndole lo que no puede dar, le pide lo poco que sí puede. Y de muchos «pocos» sale una red que no se cae.
Segundo, una app de turnos. Los coordinadores lanzan los avisos por una aplicación y cada persona elige el turno que le viene bien: mañana, tarde o noche. Nadie tiene que estar disponible siempre; basta con que, entre todos, siempre haya alguien. Es lo que podríamos llamar «baja fricción, alta disponibilidad colectiva». Traducido: cuesta poco apuntarse, y aun así el hueco nunca queda vacío.
Tercero, formación antes de empezar. No se improvisa. Se prepara a la persona para lo que va a encontrarse.
Esas tres piezas —compromiso trimestral, turnos por app y formación— son exactamente lo que le falta a la mayoría de las buenas intenciones de pueblo, que empiezan con doce personas en la sala de la asociación y se apagan en marzo cuando dos se cansan de tirar del carro.
Cómo se traduce esto a un pueblo de Tierra de Campos
Aquí está el hueco. Porque en la comarca ya ha habido intentos serios, pero ninguno con esa arquitectura artesanal de turnos a escala de pueblo.
Entre 2019 y 2021, el GAL Campos y Torozos sacó adelante el proyecto CIVITAS, un trabajo de innovación social para tender puentes entre lo que necesitan los mayores y lo que hay en la comunidad, con metodología participativa, de abajo arriba. Y encontraron algo que a Majo Gimeno le sonaría: los mayores piden que quien les cuide «sea de confianza» y les trate «con amabilidad y cariño». El mismo idioma emocional que usa el voluntariado hospitalario. Lo cuenta agroinformación.
Después llegó RuralCare, dentro del programa «A gusto en Casa» de la Junta, un piloto de cuidados de larga duración pensado para el norte de Valladolid —o sea, Tierra de Campos— con fondos europeos. La idea: que quien quiera seguir viviendo en su casa pueda hacerlo. Hay 31 viviendas rehabilitadas en 13 municipios rurales de Castilla y León, con más de 3,6 millones de euros. Está documentado en la Estrategia de Desinstitucionalización del Ministerio.
Lo que no existe, y ese es el punto, es la réplica pequeña: un grupo de vecinos que se organice con turnos por móvil y un compromiso mínimo para que ningún mayor de la calle de al lado pase una tarde entera sin que nadie llame a su puerta.
Recursos concretos para empezar sin inventar la rueda
Si esto te ronda la cabeza, hay material ya probado del que tirar. Nada de partir de cero.
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El banco de buenas prácticas de la Junta. La Gerencia de Servicios Sociales tiene un catálogo oficial de programas contra la soledad no deseada, ya evaluados, con nombres tan de pueblo como «Buena vecindad con personas mayores», «Hoy comemos juntos» o «Hilo de Plata». Están aquí y muchos se sostienen precisamente sobre voluntariado.
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El modelo tecnología + voluntariado de Cruz Roja en Soria. El proyecto «Voces en Red», con la Fundación Amancio Ortega, ha instalado 416 dispositivos de voz en 42 municipios de Soria para acompañar a más de 400 mayores. Soria es rural y comparable a Tierra de Campos. Lo cuenta Soria Noticias.
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La entidad LEADER de tu propia comarca. El Colectivo para el Desarrollo Rural de Tierra de Campos lleva activo desde 1995 y es la puerta natural para plantear un proyecto local. Su web es somostierradecampos.com.
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Financiación para formar voluntariado. La convocatoria del 0,7% del IRPF de 2025 reservó 383.110 € en Castilla y León para promoción y formación del voluntariado (BOCyL nº 98, 26/05/2025). Que conste: conviene comprobar plazos actualizados antes de contar con ello.
No hace falta ser 3.000
Hay una cifra que circula mucho —que el 11,6% de los españoles vive en soledad no deseada— pero viene de una fuente privada, no del INE ni de un ministerio, así que la dejo fuera. No la necesito. Basta con salir a la calle de cualquier pueblo un martes de febrero para ver de qué hablamos.
Lo que enseña Mamás en Acción no es cuánta gente hace falta. Es que con poco de cada uno, bien organizado, se sostiene mucho. Un compromiso trimestral. Un turno elegido. Un aviso por el móvil. Esa es la lección, y no cae del cielo: alguien tiene que ponerla en marcha. El futuro de los pueblos no está en manos de otros.
Este artículo es informativo y no sustituye el asesoramiento profesional.
Para seguir el hilo
En Gafasvan seguimos tirando de estos hilos: quién cuida, quién se organiza y qué se puede copiar de los que ya lo hacen bien. Si quieres que la próxima entrada te llegue sin buscarla, suscríbete con el botón de aquí al lado. Volvemos cada semana con historias reales y recursos que se pueden usar. Y si te ronda montar algo parecido en tu pueblo, empieza mirando el banco de buenas prácticas de la Junta: media rueda ya está inventada.