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El Hueco Soria: emprender en el pueblo sin estar solo

El Hueco Soria: emprender en el pueblo sin estar solo

Imagina una nave al borde de un pueblo, con su placa nueva en la puerta y las llaves recién estrenadas. Dentro, alguien que ha dejado la ciudad o que nunca se fue, con una idea buena bajo el brazo: hacer quesos, montar un taller, repartir la compra a los que ya no bajan al súper. Buena idea. Ganas, también. Y después, el silencio. Una duda de gestoría a las ocho de la tarde y nadie a quien preguntar. Un papel del banco que no entiendes y el vecino de al lado, que es majísimo, pero que de IVA no tiene ni idea.

Así empieza casi todo en un pueblo: solo. Y hoy quiero contarte un sitio de al lado, en Soria, que lleva años intentando que eso no pase. Se llama El Hueco. No es la receta mágica, pero enseña una cosa que a los de Tierra de Campos nos viene de perlas entender. Vamos a ello.

El Hueco Soria: qué es y qué nos enseña

El Hueco nació en 2012 en Soria capital, impulsado por una ONG local, Cives Mundi, que venía de la cooperación internacional y que un día miró su propia provincia —de las más vaciadas de España, igual que esta— y pensó que aquello también era un territorio que necesitaba quien le echara una mano. Es un proyecto sin ánimo de lucro, pensado sobre todo para gente que quiere emprender en la provincia de Soria (elhueco.org).

Dicho en cristiano: un sitio donde no estás solo. Un coworking rural con mesa, café y, sobre todo, gente alrededor a la que preguntar. Eso que en la ciudad das por hecho y en el pueblo no existe.

Y aquí viene lo importante: El Hueco no se montó solo con buena voluntad. En 2013, la Caja Rural de Soria cedió un edificio de 2.500 metros cuadrados —el antiguo restaurante «El Ágape»— para que el espacio creciera. El presidente de la entidad lo dijo entonces con una frase que da en el clavo: «Me gusta El Hueco porque ha nacido desde abajo, desde la necesidad de la gente» (elhueco.org). Ese mismo año firmaron un convenio con Soria Futuro —una sociedad de inversión participada por la Caja Rural, Caja España-Duero y la Diputación— para que los proyectos tuvieran acceso a dinero de verdad, con la sociedad entrando como socio hasta un 40% del capital y saliendo al quinto o sexto año (elhueco.org).

De allí salieron proyectos como La Exclusiva, un servicio de reparto a domicilio para quien ya no puede bajar a comprar, o Huertos de Soria, que daba trabajo a personas con enfermedad mental (Alternativas Económicas). Y de allí salió también la feria Presura, que puso la palabra «repoblación» en boca de medio país.

Ahora toca la parte honesta, que es la que me importa. No te voy a dar números de éxito. He buscado cuántos proyectos han acompañado en total y cuántos siguen en pie hoy, y no hay una cifra fiable y actualizada. Las que circulan son de los primeros años: 22 emprendedores el primer año, 17 proyectos al primer concurso, todos sorianos (civesmundi.es). Bonito arranque, pero del presente no tengo dato duro. Lo que sí sé es que El Hueco sigue vivo y sigue siendo referencia: en 2025, un proyecto de la Universidad de Burgos lo visitó como caso de innovación social rural (UBU). Y tampoco te voy a jurar que los convenios con la Caja Rural sigan exactamente igual que en 2013, porque eso no lo he podido confirmar. Cuando un dato cojea, se dice y punto.

Pero la lección gorda no está en los números. Está en una frase de un reportaje sobre el espacio: los emprendimientos sociales «no son el resultado de iniciativas individuales, sino del esfuerzo de toda una comunidad» (BBVA). Ahí está todo. Emprender en el pueblo no falla solo por falta de perras. Falla por soledad.

Emprendimiento social rural: qué buscar si estás empezando

Mientras aparece o no un El Hueco a la vuelta de casa, aquí van cosas concretas que ya existen y a las que puedes agarrarte desde Tierra de Campos:

  • Los Grupos de Acción Local (GAL). Es la figura más parecida a «alguien a quien preguntar» que tienes cerca. En Soria, la Caja Rural renovó en diciembre de 2025 su convenio con los cuatro grupos de la provincia para financiar desarrollo rural (Soria Noticias). En nuestra comarca también hay GAL: busca el que te toca y pregunta por los fondos Leader.

  • Contactar directamente con El Hueco. Si tu idea es social y quieres contrastarla con quien ya ha pisado el barro, su teléfono es el +34 975 22 99 50 y su correo info@elhueco.org. Preguntar no cuesta nada.

  • Buscar un socio inversor paciente. El modelo de Soria Futuro —entrar como socio y salir a los años— existe en más sitios. No es un préstamo que te ahoga: es alguien que se juega las perras contigo. Pregunta en tu caja rural local qué figura parecida manejan.

  • No montarlo solo. Aunque no tengas coworking al lado, busca a otros dos o tres que estén en lo mismo. Un grupo de WhatsApp de cuatro emprendedores de pueblo resuelve más dudas de gestoría que cualquier folleto.

La soledad cuesta más que el dinero

Volvamos a la nave del principio, con su placa nueva y su silencio. El dinero, muchas veces, acaba apareciendo: hay ayudas, hay cajas rurales, hay fondos europeos esperando a que alguien rellene el papel. Lo que no aparece solo es la compañía. La persona a la que llamar un martes por la tarde para decir «oye, esto del modelo 303, ¿tú cómo lo haces?».

Eso es lo que El Hueco entendió hace catorce años y lo que aquí todavía estamos a tiempo de copiar. No hace falta un edificio de 2.500 metros. Hace falta dejar de empezar solos. En Tierra de Campos no nos sobra la gente, pero nos sobran ganas. Y las ganas, compartidas, cunden el doble.

El futuro de los pueblos no está en manos de otros. Está en que la puerta de esa nave no se abra solo hacia dentro.

Este artículo es informativo y no sustituye el asesoramiento profesional.

Para seguir tirando del hilo

Si tienes una idea entre manos y lo que te falta son perras para arrancarla, antes de rendirte mira qué hay disponible. En DamePerrasPerro.es reunimos ayudas y convocatorias para emprender en el medio rural, explicadas sin la jerga que echa para atrás. Échale un ojo, que a lo mejor lo tuyo encaja en alguna.

Y si quieres que sigamos contando casos de al lado como este —lo que funciona y lo que no, sin humo—, suscríbete al blog. Una entrada a la semana, y nada más.