Pérdida de audición en mayores: señales y qué hacer

El otro día, en el bar de la plaza de Villalón, un señor me contaba que su padre “se ha vuelto muy suyo”. Que ya no se ríe con las partidas, que se queda callado en la mesa. Yo le pregunté una cosa: ¿y no será que no se entera de lo que decís? Se quedó pensando.
La pérdida de audición en mayores no suele llegar de golpe. Llega despacio, de puntillas, y muchas veces la confundimos con carácter, con despiste o con que “se hace mayor”. Por eso conviene saber qué mirar.
Señales de sordera que se ven en el día a día
No hace falta ser médico para notar las señales de sordera. Son cosas de andar por casa:
- La tele muy alta. Tú entras en el salón y sales con dolor de cabeza. Para él o ella está bien así.
- “¿Qué? Repite.” Piden que repitas, sobre todo si hay ruido o varias personas hablando a la vez.
- Se aíslan en grupo. En la comida familiar o en la charla del bar, se quedan callados. No porque no quieran hablar, sino porque siguen la conversación a medias y se cansan.
- Suben el volumen del teléfono o dicen que “la gente habla bajito”.
- Contestan otra cosa. Oyen que hablas, pero no distinguen bien las palabras. Las consonantes flojas (la s, la f) son las primeras en perderse.
Si ves dos o tres de estas señales de forma habitual, no es para alarmarse. Pero sí para prestar atención. La pérdida de audición en mayores tiene fácil manejo cuando se coge a tiempo; lo que se complica es cuando pasan años y la persona se ha ido apagando en silencio.
Qué hacer: una revisión auditiva sin dramatismo
Lo primero, hablarlo con cariño y sin sermones. A nadie le gusta que le digan que oye mal. Yo lo planteo al revés: no vamos a arreglar un defecto, vamos a recuperar las conversaciones. La partida, la misa, los nietos por teléfono.
Lo segundo es hacer una revisión auditiva en condiciones. Una prueba sencilla, sin agujas ni mal rato, que nos dice qué oye bien y qué le cuesta. A partir de ahí ya se ve si necesita algo o si simplemente hay que vigilar.
Si quieres tantear antes de moverte, tenemos un test auditivo online para hacer una primera idea desde casa. No sustituye a la prueba de verdad, pero ayuda a dar el paso.
Cómo funciona el centro auditivo de Mayorga (y la recogida en casa)
Aquí es donde Gafasvan trabaja distinto. Sé que para mucha gente mayor de la Tierra de Campos moverse ya es un problema: no conducen, el autobús pasa cuando pasa y depender del hijo para todo cansa.
Por eso el centro auditivo de Mayorga funciona con dos ideas: acercarnos nosotros y ponerlo fácil.
- Recogida en casa. Si a tu madre le cuesta desplazarse, la recogemos y la llevamos. Sin líos.
- Audífonos con seguimiento. Cuando hacen falta audífonos, en la Tierra de Campos no tienes que estar yendo y viniendo a la ciudad cada vez que hay que ajustar algo. Muchas configuraciones se pueden afinar en remoto, así que el aparato se adapta a cómo oye la persona sin peregrinaciones.
- La ruta de siempre. Ya paramos cada semana en Villalón, Villada, Paredes de Nava, Valderas… Puedes verlo en dónde encontrarnos o mirar todo lo que hacemos en servicios.
La idea es la de siempre: que la solución vaya a donde está la persona, no al revés. Porque oír mejor no debería depender de tener a alguien que te lleve en coche.
Este artículo es informativo y no sustituye una revisión profesional.
Si has reconocido a alguien de tu familia en estas líneas, no le des más vueltas ni lo conviertas en drama. Cuando os venga bien, pedimos cita y lo miramos con calma. A veces con poco se recuperan muchas conversaciones.